ANSIEDAD O ESTRÉS, ¿SERÁ LO MISMO?
Hola queridos lectores, que alegría volver a encontrarnos a través del periódico más popular de Barquisimeto: EL MÍO. Quiero agradecer su aceptación y los diferentes mensajes de texto que recibí durante la semana donde expresaban sus opiniones.
A todos nos hace falta cierta dosis de presión en nuestras vidas, y eso no tiene nada de malo. Al igual que las cuerdas de una guitarra, que para sonar afinadas deben estar tensas, porque demasiado flojas no sonarían y demasiados estiradas se romperían, el ser humano necesita también un poco de tensión.
Pero cuando la presión recibida es mucha o poca pero prolongada durante mucho tiempo, o la combinación de ambos, se produce un desequilibrio y sobreviene el estrés.
Vivir una circunstancia estresante no es lo mismo que vivir estresado. Lo primero es normal, porque es generado por el ambiente, mientras que lo segundo, vivir estresado es perjudicial, buscado y generado por nosotros mismos porque se ha convertido en un hábito y no sabemos vivir de otra manera.
El estrés se inicia cuando hay excesivas demandas del entorno y tu organismo no alcanza a enfrentarlas. Es una tensión, una presión física o mental que rompe el equilibrio.
Cada vez que el cuerpo recibe un estímulo exterior, se activan dos hormonas: la adrenalina y el cortisol.
Cuando un ser humano guarda durante meses rencor, ira, cuando soporta maltratos durante años y sus heridas se acumulan, la adrenalina se activa en dosis grandes y frecuentes, y actúa como un veneno.
El cortisol es una hormona buena, pero, al elevar de forma excesiva el nivel de azúcar en la sangre, puede hacerte que aumentes de peso y tus huesos pierdan calcio, magnesio y potasio.
Esto explica que una persona que durante años sufrió conflictos de pareja, un padre agresivo o una madre depresiva nunca logre relajarse por completo y busque permanentemente un motivo de discusión, porque su cuerpo pide adrenalina.
Las siguientes formas prácticas podrían ayudarte y servirte como Acto de Amor Propio para la semana: Haz todo lo posible por reducir o eliminar por completo todas aquellas cosas que te ponen ansioso; llena tu vida de información útil, de datos que te enriquezcan; asegúrate de poder dormir bien.
Con estas sugerencias me despido, recibe un caluroso abrazo de agradecimiento por compartir mi columna con los que tú quieres y te quieren. Recuerda: "PIENSA SÓLO LO QUE TÚ QUIERES QUE OCURRA" Mientras me escribes al 0424-5122058, hasta el próximo viernes.
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