¿RESISTIRÁ USTED?
Queridos lectores es un inmenso placer saludarlos y encontrarnos, en este
espacio de nuestra revista Gente Guara, dedicada a la buena salud que debemos
siempre procurar lograr uno de los más grandes deseos del hombre: Saber Vivir.
Siempre me ha parecido extraño que la mayor parte de las personas vayan por
la vida resistiéndose al cambio. Saben lo que tienen de seguridad dentro de su
medio ambiente. Están bien
adaptadas a una forma específica de existencia, y aún cuando se trata de una
vida de escasez y de lucha constante a cambio de pequeñas recompensas, es una
vida que ya conocen. Es esta familiaridad la que les da un sentido de comodidad
y seguridad. Pueden, predecir, con bastante exactitud, lo que les traerá el
mañana. Un cambio alteraría el escenario al que están acostumbradas y las
colocaría en una situación desconocida. A juzgar por su actitud, parecería como
si el cambio pudiera conducirlas a través de oscuros laberintos donde acecha
algún horrible monstruo. Temen perder el equilibrio, tropezar, caer y morir.
Por lo tanto, prefieren permanecer donde están, sin progresar jamás.
Los que han desarrollado una mentalidad de esta naturaleza han logrado una
cosa: fortalecer sus temores…la clase de temores que pueden garantizarles un futuro
de miseria, pobreza y fracaso. El mundo los pasa por alto, debido a que se
resisten a cualquier cambio en sus patrones de comportamiento y, como
consecuencia, desarrollan complejos de inferioridad que destruyen su
iniciativa, su ambición y su confianza en sí mismos. Se vuelven esclavos de su
medio ambiente y sufren sus penalidades. Pero, encuentran cierto consuelo en su
familiar forma de vida. El saber qué es lo que pueden esperarles produce una
tranquilizadora sensación de orden. Para ellos, el suyo es un medio
comprensible, previsible y manejable: un mundo que conocen. Temen que un cambio
arruine su tranquila aunque mediocre existencia. Y tienen razón. ¡Sí que la
echaría a perder!.
La verdad es que todos tenemos alguna pequeña cosa que queremos cambiar y,
por alguna razón no podemos hacer. Podría ser esos 5 kilos testarudos de más,
ser un poco más organizado, o incluso dejar de fumar y otros hábitos que causan
mal a la salud. Estoy seguro que sabes de lo que estoy hablando, porque ese
pequeño hábito o patrón que estás tratando desesperadamente de cambiar es la
única cosa que no te deja vivir una vida verdaderamente plena y satisfactoria.
La gente está buscando hacer cambios. Todos quieren cambiar esa “pequeña
cosa” para mejorar sus vidas dramáticamente. Sus intenciones son puras e
invierten mucho tiempo, esfuerzo y energía para tratar de cambiar y, sin
embargo, la mayoría de ellos todavía no lo logra.
Tú Cerebro es la causa. Tú Cerebro está cableado para resistir el cambio.
Tú Cerebro: Es el único obstáculo entre tú y el cambio.
El cerebro está formado por pequeñas células nerviosas llamadas neuronas.
Cuando las neuronas se conectan (se encienden) se convierten en un pensamiento
o recuerdo.
Una neurona no puede procesar un concepto por sí mismo. Necesita otros
conceptos, pensamientos, ideas para definir el primer concepto. A manera de
ejemplo: algunas personas tienen conectado el amor a la alegría, la diversión,
a la sensación de “mariposas en el estómago” y a una bella persona. Eso crea la
neuro mini-red que te hace entender el concepto del amor. Lo mismo ocurre con
cualquier otra idea, concepto o sentimiento. El dinero está conectado con el
placer y la aventura, para algunas personas, y la frustración; la injusticia;
la impotencia para los demás.
Ha sido científicamente comprobado, fisiológicamente, las células nerviosas
que “se encienden” juntas, se conectan, “se alambran” juntas.
En otras palabras, si haces algo una y otra vez, esas células nerviosas
crean una relación profunda y fuerte entre si. Así que si consigues razones
para estar enojado o frustrado de forma diaria, o si sufres y te das razones
para ser una víctima, en realidad estás cableando y reforzando la neuro-red
todos los días. Pronto, esa neuro-red formará una relación a largo plazo con
todas esas células nerviosas.
Por otro lado, también sabemos que las células nerviosas que no se disparan
juntas, que no “se encienden” juntas, no se conectan. Pierden la relación a
largo plazo. Porque cada vez que interrumpimos ese proceso de pensamiento que
produce una respuesta química en el cuerpo, las células nerviosas dejan de
conectarse entre sí rompiendo su “vínculo”.
Todo comienza en la parte del cerebro llamada hipotálamo, que reúne ciertas
sustancias químicas que contiene ciertas emociones que experimentamos. Así que
hay un producto químico para la ira, la victimización y la tristeza. Existen
productos químicos para el amor, la felicidad y la lujuria, así como todas las
gamas de emociones. Estas sustancias químicas se dispersan por todo el cuerpo y
se unen a las células, alterando el estado de las células en nuestro cuerpo.
Si te encuentras experimentando y sintiendo ciertas emociones de forma
diaria o frecuente, es una señal de que tu cuerpo ansía esas emociones, incluso
las negativas como la ira, el dolor, los celos y la tristeza. Tú has
condicionado tu cuerpo para estos productos, y la cosa con la adicción es que
una vez que tienes tu dosis, deseas otra más y luego un poco más.
Cambia tu forma de pensar y cambiará tu vida. Recuerda: “PIENSA SÓLO LO QUE
TÚ QUIERES QUE OCURRA”.
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