NO
ES MI PROBLEMA
Hola queridos lectores, que
alegría compartir una vez más éste encuentro semanal de los viernes a través
del periódico más popular y leído de Barquisimeto EL MÍO y que ustedes lo han
hecho especial al compartir preguntas, dudas, asesorías a través del correo
electrónico terapiafloralbach988@gmail.com y/o mi celular 0424-5122058.
Durante la semana he tenido que vivir
diferentes experiencias, no tan gratas por ciertos, y me he tropezado con
personas que si me tocara elegir seguramente las evitaría y de ellas recordé
una lectura que compartió el Maestro Sananda Kumara en el curso de prosperidad
que dictó en Barquisimeto:
“Un ratón, mirando por un agujero
en la pared, ve a un granjero y su esposa abriendo un paquete. Pensó, qué tipo
de comida podía haber allí. Quedó aterrorizado cuando descubrió que era una
trampa para ratones. Fue corriendo al patio de la granja a advertir a todos: ”Hay una ratonera en la casa, una ratonera en
la casa!!!”,
La gallina, estaba cacareando y
escarbando, levantó la cabeza y dijo: “Discúlpeme señor ratón, yo entiendo que
es un gran problema para usted, mas no me perjudica para nada, no me incomoda”
El ratón fue hasta el cordero y
le dice: “Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa!!!”
“Discúlpeme señor ratón, más no
hay nada que yo pueda hacer, solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que
será recordado en mis oraciones”
El ratón se dirigió entonces a la
vaca y la vaca le dijo: “¿Pero acaso estoy en peligro? Pienso que no”. Entonces
el ratón se volvió a la casa, preocupado y abatido, para encarar a la ratonera
del granjero.
Aquella noche se oyó un gran
barullo, como el de una ratonera atrapando su víctima. La mujer del granjero
corrió para ver lo que había atrapado. En la obscuridad, ella no vio que la
ratonera atrapó la cola de una serpiente venenosa. La serpiente picó a la
mujer. El granjero la llevó inmediatamente al hospital. Ella volvió con fiebre.
Todo el mundo sabe que para alimentar a alguien con fiebre, nada mejor que una
sopa. Entonces el granjero agarró su cuchillo y fue a buscar al ingrediente
principal: la gallina. Como la enfermedad
de la mujer continuaba, los amigos y vecinos fueron a visitarla. Para
alimentarlos, el granjero mató al cordero. La mujer no mejoró, acabó muriendo.
El granjero entonces vendió la vaca al matadero para cubrir los gastos de
funeral.
“La próxima vez que escuche a
alguien que tiene un problema y creas que como no es tuyo, no le prestes
atención…piénsalo dos veces porque el que no vive para servir no sirve para
vivir”.
Un millón de gracias por
compartir la columna con tus seres queridos, será hasta el próximo viernes y
recuerda: “PIENSA SÓLO LO QUE TÚ QUIERES
QUE OCURRA”
Comentarios
Publicar un comentario